El que tiene oidos, oiga: 11.- Ahora se necesita la lluvia temprana

viernes, 17 de julio de 2009

11.- Ahora se necesita la lluvia temprana

JOYA BÍBLICA:
“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles” (Romanos 8:26).

Pregunta:
¿Por qué debiéramos procurar la lluvia temprana en nuestra experiencia espiritual?

Respuesta:
La lluvia “temprana” nos prepara para recibir la “tardía”: “La lluvia tardía que madura la cosecha de la tierra, representa la gracia espiritual que prepara a la iglesia para la venida del Hijo del hombre. Pero a menos que la primera lluvia haya caído, no habrá vida; el brote verde no surgirá. A menos que los primeros chubascos hayan hecho su obra, la lluvia tardía no puede perfeccionar ninguna semilla” (Testimonios para los ministros pág. 515).

“Podemos estar seguros de que cuando el Espíritu Santo sea derramado, los que no reciban y aprecien la lluvia temprana no verán ni entenderán el valor de la lluvia tardía” (Testimonios para los ministros pág. 405).

Muchos no están recibiendo la primera lluvia: “Muchos han dejado en gran medida de recibir la primera lluvia. No han obtenido todos los beneficios que Dios ha provisto así para ellos. Esperan que la falta sea suplida por la lluvia tardía. Cuando sea otorgada la abundancia más rica de la gracia, se proponen abrir sus corazones para recibirla. Están cometiendo un terrible error. La obra que Dios ha comenzado en el corazón humano al darle su luz y conocimiento, debe progresar continuamente...” (Testimonios para los ministros págs. 515, 516).

“El Espíritu de Dios está apartándose de muchos de su pueblo. Muchos han entrado en senderos oscuros y secretos, y algunos nunca regresarán. Continuarán tropezando hasta su ruina” (Testimonios para los ministros pág. 88).

No debe haber descuido de la gracia: “Pero no debe haber descuido de la gracia representada por la primera lluvia. Sólo aquellos que están viviendo a la altura de la luz que tienen recibirán mayor luz. A menos que estemos avanzando diariamente en la ejemplificación de las virtudes cristianas activas, no reconoceremos las manifestaciones del Espíritu Santo en la lluvia tardía. Podrá estar derramándose en los corazones en torno de nosotros, pero no la discerniremos ni la recibiremos...” (Testimonios para los ministros págs. 516, 517).

“No descuidemos la preparación necesaria: “Vi que muchos descuidaban la preparación necesaria, esperando que el tiempo del ‘refrigerio’ y la ‘lluvia tardía’ los preparasen para sostenerse en el día del Señor y vivir en su presencia. ¡Oh! ¡y a cuántos vi sin amparo en el tiempo de angustia! Habían descuidado la preparación necesaria, y por lo tanto no podían recibir el refrigerio indispensable para sobrevivir a la vista de un Dios santo... Vi que nadie podrá participar del ‘refrigerio’ a menos que haya vencido todas las tentaciones y triunfado del orgullo, el egoísmo, el amor al mundo y sobre toda palabra y obras malas” (Primeros escritos pág. 71).

La lluvia temprana es necesaria hasta el fin: “La gracia divina se necesita al comienzo, se necesita gracia divina a cada paso de avance, y sólo la gracia divina puede completar la obra... Si no progresamos, si no nos colocamos en la actitud de recibir tanto la lluvia temprana como la tardía, perderemos nuestras almas, y la responsabilidad descansará a nuestra propia puerta” (Testimonios para los ministros, págs. 517).

“Las bendiciones recibidas bajo la lluvia temprana nos son necesarias hasta el fin. Sin embargo, éstas solas no eran suficientes. Mientras albergamos las bendiciones de la lluvia temprana, no debemos, por otra parte, perder de vista el hecho de que sin la lluvia tardía, para llenar la espiga y madurar el grano, la cosecha no estaría lista para la siega, y el trabajo del sembrador habría sido en vano” (Testimonio para los ministros pág. 516, 517).

Ahora es el tiempo de la entrega y la oración: “Hoy habéis de entregarnos a Dios para que seáis vaciados del yo... Hoy habéis de tener purificado vuestro vaso para que esté listo... para los chaparrones de la lluvia tardía, pues vendrá la lluvia tardía y la bendición de Dios llenará cada alma que esté purificada de toda contaminación... Idóneos para el tiempo de refrigerio... Idóneos para el bautismo del Espíritu Santo” (Mensajes Selectos t. 1 pág. 223).

“Una cadena de fervorosos creyentes en oración debe rodear al mundo. Oremos todos en humildad. Reúnase los vecinos para orar por el Espíritu Santo” (RH 3 Enero 1907).

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